Quizás sea el aire que me embotella en las armonías, que ayudan a que las palabras no paren de insultarte, lo más sutilmente posible, en los cuales la suavidad predomina...
En este momento hay oscuros y relativos timbres que invaden mis neuronas en busca de un exilio, con una pizca de... ¿enojo?
Si pudiera entender la verdadera causa, más allá de mi subconsciente, podría salir de cualquier problema emocional desde su raíz y no tener que pasar por sentimientos confusos, reaccionar entre la brisa que cruza por las efímeras luces de mi irracional... ¿enojo?.
Tal vez pueda rearmar aquel edificio, pero esta vez con las sobras de tus cansados y miedosos suspiros, que siempre recayeron en tardes lluviosas, las cuales pasaban lento por la ventana... cuando solo el ruido que se prendía en la heladera te podía desconcentrar de ella...
Y es extraño que tus ojos esten rotos de aura y vida, si...
rotos de aura y vida.
Y es extraño que cuando un vidrio se agrieta sea algo hermoso,
¿por que?, si es algo roto...
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Cuando espero que estos circuitos se contengan el uno al otro mis deseos se explayan en cada movida de mi muñeca, que se delatan para no tildar de soberbia a los párpados cansados.
Parece a lo lejos crearse un predecible verso que se vuelve líquido por el calor de las miradas que observan,
y ya está...
tus palabras son escoria.
Tal vez pueda rearmar aquel edificio, pero esta vez con las sobras de tus cansados y miedosos suspiros, que siempre recayeron en tardes lluviosas, las cuales pasaban lento por la ventana... cuando solo el ruido que se prendía en la heladera te podía desconcentrar de ella...
Y es extraño que tus ojos esten rotos de aura y vida, si...
rotos de aura y vida.
Y es extraño que cuando un vidrio se agrieta sea algo hermoso,
¿por que?, si es algo roto...
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Cuando espero que estos circuitos se contengan el uno al otro mis deseos se explayan en cada movida de mi muñeca, que se delatan para no tildar de soberbia a los párpados cansados.
Parece a lo lejos crearse un predecible verso que se vuelve líquido por el calor de las miradas que observan,
y ya está...
tus palabras son escoria.
